Cámaras de seguridad
¿Qué es un sensor PIR?
Un sensor PIR (infrarrojo pasivo) detecta movimiento captando los cambios de calor que produce una persona o un animal al pasar frente a él. Es pasivo porque no emite nada: solo recibe. Consume muy poca energía, y por eso es el sensor habitual en cámaras de batería, luces automáticas y alarmas.
Cómo funciona
Todo cuerpo caliente emite radiación infrarroja. El sensor PIR vigila varias zonas y reacciona cuando una fuente de calor pasa de una a otra, es decir, cuando algo caliente se mueve. Por eso detecta mejor a quien cruza por delante que a quien camina directo hacia él.
La detección de movimiento por imagen, en cambio, compara los cambios entre fotogramas del video. Esa reacciona también a sombras, lluvia, ramas o cambios de luz. El PIR ignora todo eso porque no es calor en movimiento, y de ahí que genere menos avisos falsos.
Sus límites
El infrarrojo que capta no atraviesa el vidrio, así que un PIR no detecta a través de una ventana. Su alcance es limitado, normalmente unos metros, y pierde sensibilidad cuando el ambiente está a una temperatura cercana a la del cuerpo.
También pueden activarlo mascotas, un vehículo con el motor caliente o una corriente de aire caliente. Muchos equipos permiten ajustar la sensibilidad para reducir esos avisos.
Al comprar, fíjate en esto
- En una cámara de batería, el PIR es lo que le permite durar semanas: confirma que lo tenga.
- Busca sensibilidad ajustable si tienes mascotas o la cámara da a la calle.
- Colócalo de modo que la gente cruce por delante, no que venga de frente.
Guías para elegir bien
Preguntas frecuentes
Sí. Detecta calor, no luz, así que funciona igual a oscuras. Es independiente de la visión nocturna de la cámara.